La importancia de cortar algunos lazos energéticos y soltar.

 Cuando venimos a este mundo, traemos algunos pactos de almas que bien son para aprendizaje. Algunos con personas que nos enseñarán desde el amor y otros que no.

 Cuando logramos ver concientemente la energía que ponemos en los aprendizaje difíciles, estancándonos en ser la víctima de las circunstancias o de tal o cual persona, nos hacemos concientes de que sólo perdemos energía (generamos fugas en nuestra propia energía vital).
Ahora bien, cómo cortar esos lazos energéticos con alguien que pactó enseñarnos por ejemplo desde el dolor, y cómo soltarlo?
 La primera Ley Universal dice: todo es mente. Con lo que a esto se refiere, entre otras cosas, a que todo pasa desde el poder del pensamiento.
 Cuando pactamos antes de reencarnar estos aprendizaje lo hicimos desde el poder del pensamiento, que lógicamente fue más libre de lo que es ahora por la densidad de nuestro cuerpo y todo el bagaje social que llevamos encima. Entonces bien, cuando pasamos a ser conscientes de la energía que ponemos en lo que nos pasa con una determinada persona, cuando aprendimos lo que nos quiso enseñar, y que aunque a pesar del dolor que nos causó en principio, nos hizo por ejemplo más fuertes y empáticos, cuando vemos con el corazón y no con la mente el aprendizaje que hubo allí: es cuando podemos cortar concientemente el lazo energético y soltar a esa persona (o situación de contante repetición).
 Claramente no podemos decir: corto este lazo y pretender que sea así de simple, porque la energía puesta allí es plenamente de aprendizaje, y si no fue consumido como tal, buscará la forma de aparecer nuevamente. Es lo que se llama la rueda del Karma, que cuando se resuelve, se vuelve Dharma, su opuesto inmediato.
 Entonces, una vez consciente la energía que ponemos en exceso allí y visto claramente el aprendizaje, el lazo se puede cortar, porque esa energía ya no es necesaria para nosotros. Ésto lo puede hacer directamente nuestro Ser Superior, no siendo plenamente conciente de ello, aunque nos damos cuenta en algún momento que esa persona ya no está en nuestra vida como antes o que su proyección hacia nosotros ya no interfiere con nuestro andar; o bien lo podemos decretar, cada uno a su manera desde el "poder del pensamiento", en estado conciente y meditativo (para mayor eficacia), y con una frase muy puntual de lo que necesitamos cortar y soltar. Como por ejemplo: "en nombre de mi sagrada presencia Yo Soy corto aquí y ahora todo lazo energético con la persona.... entendiendo que el/ella fue un maestro/a en mi vida'. Y por supuesto agradecer que esto fue aprendido! Porque no hay energía más linda que la del amor y el agradecimiento.
 Recordemos que todo, absolutamente todo es energía, y cuando nos hacemos bien consciente de ello podemos comenzar a manipularla para nuestro más alto bien (sin la necesidad de traspasar el libre albedrío).
Atte. Gisele Salgado. 



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