¿Por qué debemos usar la energía de forma consciente?
La energía se encuentra a la vista de todos. Cada elemento, cada persona, alimento, cada lugar, cada pensamiento u emoción es en definición un producto de la energía, es decir, está compuesta de ella. Cuando movemos esta energía de forma consiente, teniendo como eje nuestros instintos del corazón, la energía simplemente fluye para nuestro mayor bien. Y la pregunta es ¿cómo podemos logar esto?
Bien. La respuesta no es tan simple, pero intentaré ejemplificarla.Cuando nos levantamos por la mañana con una sonrisa, o con un simple pensamiento positivo, nuestra rueda de energía diaria ya tiene como indicador una dirección donde avanzar, ya que el simple pensamiento llevará a otro y otro que genere más energía positiva o beneficiosa.
Muchas veces durante el día nos encontramos con ciertos desafíos o personas en situaciones complicadas que nos pondrán a prueba (y hoy más que nunca). Y dependerá de nuestro uso consciente de la energía cómo ir creando más y más de ésta, y no de baja vibración.
Por ejemplo. Un día que comenzó con una sonrisa y una buena intención, se topa de repente con una persona conflictiva que nos busca enredarnos en su drama personal (sea porque nos quiere hacer creer lo que piensa, en su baja perspectiva, o sea porque nos enfrenta para probar nuestros límites y ponernos en su posición conflictiva actual, es decir lograr enojarnos). La respuesta a esta reacción lo es todo, porque dependerá de nuestra perspectiva elevada seguir en alta vibración. Lo primero sería entender, desde la empatía, que esa persona está pasando una situación difícil y particular que no es tuya. Eso es desapego, soltar y fluir. Una respuesta consciente a esta situación implicaría que al entender que es su posición y no la mía pueda trabajar desde mi propia personalidad positiva y productiva y crear un ambiente más relajado para la situación o simplemente no responder ante el ataque con otro ataque, si no más bien desde el instinto del corazón: con palabras o accionas más sabias y dulces, o más compasivas dependiendo siempre de cada situación.
De esta manera trabajamos la energía de la respuesta con alta vibración, no sólo situándonos más cerca de la 5D, sino también desde el ayudar a los otros desde una perspectiva más elevada a vibrar más alto y por correspondiente ayudar desde el ejemplo personal a disolver viejas y bajas estructuras.
En resumen, todo lo que hacemos, decimos, pensamos, cómo actuamos, nuestros deseos: todo es energía. Y sabiendo esto de manera más consciente, podremos actuar cada vez con mayor responsabilidad para aportar un granito de arena a esta gran ola de ascensión planetaria que estamos transitando.
He leído en estos días, a varios canalizadores y personas que se encargan de informarnos sobre el estado del Sol hacia nuestro planeta (esto influye directamente en nuestra reprogramación y limpieza de ADN en alta vibración), y todos coinciden en que este mes de agosto será muy muy intenso, a nivel energético, y las limpiezas podrán ser un tanto dramáticas a nivel emocional. Con esto me refiero a que habrá muchas personas que sacarán a relucir claramente energías discordantes por su propia limpieza emocional, y esto será todo un reto para quienes buscamos elevar la vibración personal y en Gaia, ya que dependerá como dije anteriormente de nuestro modo de respuesta (verbal o en accionar) qué tipo de energía proyectaremos y de la que nos nutriremos (tanto a nivel personal como planetario, ya que estamos todos más que conectados en este trabajo ascensional).
Mi consejo es: respiren primero, sean conscientes de lo que realmente nos está enseñando esa situación, y respondan desde el corazón y no desde el razonamiento social, al que muchas veces estamos acostumbrados.
Atte. Gisele Salgado.

Comentarios