LA ENERGÍA DE LA MATERNIDAD/PATERNIDAD:
Para aquellos que hemos tenido la dicha de ser madres/padres, conocemos muy bien la energía que movemos instintivamente (en la mayoría de los casos, y al principio en especial) a través del simple ejemplo.
Cuando gritamos porque sentimos el descontrol, y esa onda expansiva se vuelve una energía incontrolable muchas veces... Cuando el enojo se hace presente y no sabemos cómo reaccionar, y simplemente dejamos que lo que deba salir salga (aunque muchas veces no sea nada bonito)...Pero también está ese otro lado mágico, cuando nuestros hijos necesitan un abrazo para cargar sus pilas, o porque están deprimidos, tristes, confundidos... y nosotros, con ese abrazo que no es sólo de un cuerpo, si no que también se suman el alma y el espíritu, generamos una gran onda de energía fortalecedora, de amor puro e incondicional...
O cuando necesitan un alivio en esos días malos, de duro aprendizaje, y les preparamos su comida preferida o cualquier sorpresa con tanto amor que ellos lo reciben como una energía transmutadora desde lo que le entreguemos a todos sus cuerpos y aura (ese es el recorrido)...
Ser padres no es fácil porque cada hijo es un mundo en sí mismo y cada generación es muy distinta a la anterior, especialmente los niños cristal que están llegando desde hace unos cuantos años ya. Pero cuando abrimos el corazón de par en par, y frenamos todo pensamiento adoctrinado socialmente correcto, dejando fluir nuestros instintos más puros del corazón, dejamos brotar de nosotros la energía más poderosa jamás vista: el amor! Magia irrefutable que todo lo puede y en todo les ayuda, aunque no lo creamos a veces.
La energía que le ponemos a nuestro accionar diario frente a ellos es un claro motor de sus próximos pasos, ya que ellos aprenden más por imitación que por lo que le decimos, y esto no es porque sean selectivos, si no porque son una generación que nace con su energía más puesta en el corazón que en la mente, y su accionar fluye más desde allí.
Entonces, cuando nos hacemos más conciente del poder energético de nuestro ejemplo diario, del uso que le damos al corazón por encima de la mente en cada momento del día, ellos logran reconectarse aún más a su centro (el corazón) logrando cosas maravillosas que nosotros no hemos hecho antes por no lograr esa conexión previa.
Es así como los nuevos niños y adolescentes son más intuitivos, más artistas, más sanadores, se conectan más con la naturaleza, etc...
En resumen, la energía de ser madre/padre, nace desde el honor de haber sido elegidos por sus espíritus antes de nacer para ser sus sabios maestros. El secreto es recordarlo y enseñarles desde lo más profundo de nuestro amor hacia ellos.
Atte. Gisele Salgado.

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