LA ENERGÍA QUE MUEVE EL MANTRA:

 Hace unos pocos años atrás comencé una lectura continua sobre la energía Reiki, que luego me llevó a querer saber más sobre el uso de la energía a través del poder del pensamiento. Porque cuando hablamos de mover el flujo de energía reiki, en cualquier sistema, sea con símbolo o no, se hace sin falta a través del poder del pensamiento. Y mientras más fuerte y seguro sea éste, más intenso es el manejo de esta energía.

Después de trabajar con algunos sistemas reikis como el Usui, Reiki luz, Reiki del amor y por supuesto con la Energía Cristal Arcoíris, comencé a concentrarme un poco más en el poder que tenía en mi uso diario los mantras.
El mantra de por sí es una frase a la que queremos direccionar nuestra energía, y como al principio no sabía esto, buscaba algunos en internet que se aplicaran a lo que estaba necesitando en algún momento determinado de mi vida. Pero con el uso y el tiempo, me di cuenta que cualquier frase que digamos para enviar alguna clase de energía específica es eficaz (teniendo en cuenta de que absolutamente todo y nosotros somos energía), como por ejemplo: "yo estoy sanando", cuando mi salud no se encontraba estable, o bien, "yo soy mi sagrada presencia Yo Soy", cuando necesito conectarme más con mi propio espíritu.
Entonces llegué a la fiel conclusión de que las frases o bien llamados mantras, debían salir no sólo de mi necesidad de modificar algo en mí, si no también de que deberían surgir de mi propia forma de expresarme, ésto para que tuviera mayor efecto en mí, siendo que resonaría-vibraría más con lo que soy actualmente, es decir mi personalidad humana.
Entonces, las frases se fueron creando solas en mi mente teniendo en cuenta que siempre deberían formularse en positivo, (sin usar el no) y con simples palabras que pudiera recordar y usar durante todo el día, y en cualquier ocasión, especialmente mientras hago los quehaceres del hogar.
A demás, al crear un mantra personal estamos ordenando no sólo la energía si no a nuestras propias células una cierta modificación que se imprime como orden inminente en nuestros cuerpos, porque no solamente se pueden usar para nuestro cuerpo físico.
En estos días de energías tan intensas, donde abundan las llamadas solares intensas y los envíos de códigos para la activación de nuestro ADN original, utilizo frecuentemente el mantra: "dejo que la energía fluya a través de mí", para que éstas no se estanquen causando molestias en alguna parte del cuerpo.
En resumen, cualquier oración que elaboramos con un propósito fijo para nosotros, que repitamos frecuentemente y en positivo, desde el corazón, y con el poder de la intención: Es un mantra. Si nos resuena, ha de ser para nosotros.
Atte. Gisele Salgado. 



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