EL EMPODERAMIENTO DE TU PROPIA ENERGÍA:
Ya sabes que eres energía, que es tu principio y fin en esta vida, y entre medio está la materia que llamamos cuerpo.
Ya sabes que todo lo que eres y se sintoniza contigo lo atraes, así como también vienen los aprendizajes.Ya sabes que el mismísimo pensamiento es energía creadora, ya que todo lo que visualizas y lo cargas de potente energía, lo materializas, como si fueras una impresora 3D.
Ya sabes que todas tus relaciones: familia, amistades, noviazgo, matrimonio, compañeros de trabajo o estudio, etc... son parte del movimiento energético que tienes en tu día a día. Llevándote a tener un día de gozo, de risas, o de llantos y dolores de cabeza.
Pero todo esto se corresponde simplemente a tu energía personal. Porque tú y sólo tú eres dueño de esa energía. Y si lo haces conciente a cada minuto de tu vida, no sólo te vuelves responsable de lo que haces y piensas para co-crear socialmente, si no que también te vuelves muy selectivo con respecto a quién le permites entrar en tu círculo energético (aura).
Este permiso te convierte en dueño de tu propia energía vital. Te vuelve empoderado. Y hasta te regenera... Porque cuando te vuelves conciente por ejemplo de a quién le permites que te ponga de buen o mal humor con sus comentarios, tu perspectiva cambia: tu propia energía cambia! Se vuelve poderosa e impenetrable. Se vuelve un escudo y un arma contra ataques de baja vibración (así como también lo expliqué en otra publicación sobre protegerse cerrando el aura a diario).
Al empoderarte no te vuelves más soberbio y presumido, no! Te vuelves más conciente de todo lo que otros, sin querer o queriendo buscan hacerte a través de pensamiento y acciones de baja vibración (por miedo, ego, odio...). Y digo esto porque a veces las personas que se encuentran en limpiezas emocionales buscan descargarse con aquellos que están a su alrededor, y por ejemplo tú estabas a la mano y fuiste su blanco. Pero otras veces el ataque es directo.
A pesar de esto, tú puedes estar siempre protegido y ser amo y señor de tus propias actitudes energéticas. Es decir, que si esta persona que te agrede sólo necesita un descargo, tal vez tu palabra de consuelo o un simple abrazo ayude a quien lo necesite y no afecta en baja tu vibración. Al contrario, si te das cuenta que que esta persona sólo busca tirarte "humo", tú sólo cierras tu aura y lo miras a los ojos diciendo para tus adentros (con tu voz interior): tu energía no es mía! O la frase que mejor te resuene para asegurarte como un mantra que lo que éste diga o haga no traspasará tu aura afectándote, ya que eres conciente de que su aprendizaje no es tuyo.
Entonces, ser conciente y empoderado de tu energía es tan sólo tu propia elección. Puedes practicar hasta que se transforme en una actividad diaria para tu propio bien. Y de esta manera hasta puedes ayudar a quienes necesitan aprender a elevar su vibración... porque el brillo de tu aura salpica por doquiera que tú vayas, seas conciente o no de ello, y así es como todos nos interconectamos. Pero el secreto de todo esto es cuidarse de no caer, si no estar siempre de pie con la energía en alza y hasta dispuesto a ayudar a quien lo necesite y lo solicite.
Atte. Gisele Salgado.

Comentarios