LA ENERGÍA DE LA MÚSICA Y EL CANTO.

 La música, comprobada científicamente, es terapéutica en sí misma, ya que produce muchos beneficios a nivel mental, emocional y corporal. Nos da placer, nos motiva, nos relaja. Pero también favorece nuestros cuerpos sutiles elevando su vibración en frecuencias que en la cotidianeidad no sabemos sostener, en general por dejarnos avasallas por los conflictos.

La vibración de la música puede cambiar nuestra sintonía en cuestión de minutos, así como se cambia el dial de una radio antigua. Sólo debemos querer hacerlo, es decir, proyectar con el poder de la intención y programarnos para disfrutar…
Por otro lado, la respiración profunda y controlada, que se utiliza al cantar, promueve la relajación y disminuye la actividad del sistema nervioso central, reduciendo los niveles de estrés y ansiedad que solemos tener con nuestra rutina diaria, dándonos una sensación de placer y satisfacción que a veces no tenemos a nuestro alcance por la cantidad de actividades o problemas que surgen en nuestro día a día.
Al cantar solos, estimulamos las emociones, especialmente con aquellas letras de canciones con las que nos sentimos identificados o nos evocan un recuerdo, además de la capacidad de memoria que también está trabajando con nosotros al momento de cantar. Cuando le agregamos el baile, aunque sea un leve balanceo que marque el ritmo, también estamos generando una sensación de placer, permitiéndonos relajarnos y disfrutar del momento… un instante que podemos prolongar a gusto el resto del día (aunque no estemos escuchando la música).
Al cantar en grupo, o en coro, la experiencia psicoemocional se amplifica, por compartirla con otros, aquellos que también gustan de la misma actividad que nosotros, creando con ello vínculos sociales, fomentando el sentido de comunidad y pertenencia, es decir La Unidad, que ayudan en general a combatir síntomas de la depresión y ansiedad, entre otros.
En resumen, escuchar música y cantar nos suman todos los beneficios posibles para elevar nuestras frecuencias, estimulándonos, revitalizándonos, creando vínculos y armonizaciones que a veces no nos permitimos dar o simplemente no encontramos el espacio para sentir todo esto en nosotros.
Canta, ríe, baila, sueña despierto… todo lo que sea bonito para ti alimenta al mundo también!!
Atte. Gisele Salgado.



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