Fusión de fractales.
Anoche cuando escribía mi reporte energético, pude notar que ya no necesitaba canalizar a Lucía o a mis otros fractales. Pude sentir su compañía sin siquiera pedirla, es más, su integración. Esto ya lo había empezado a percibir hace un tiempo atrás, sólo necesitaba la confirmación que ella me dió.
Con esto quiero decir que estamos en una fase de integración tan grande y completa que hasta nos fusionamos en conciencia con algunos de nuestros fractales, especialmente los que ya han vivido la experiencia de la escuela en la Tierra.
Yo particularmente pude sentir la integración de mis conciencias de vidas pasadas (las que publiqué en el Blog), y con más fuerza la de Santa Lucía (la llamo así porque de esta manera se puede entender la referencia, pero en realidad prefiere ser llamada Lucía de Siracusa).
Ella, para que se entienda mejor, es como una vocecita en mí actualmente. No tengo necesidad de llamarla para preguntarle algo, sólo está aquí. Es como si mi cabeza, no mi mente, estuviera poblada actualmente por un grupo de sabios (como en la antigua Grecia) donde la conciencia con más experiencia sobre el tema en cuestión me ofrece su guía a mis inquietudes. En nuestra sociedad actual, sería como estar "loco" y tener distintas personalidades integradas... Jaja .... La diferencia es que nosotros trabajamos tanto esta integración que ya somos Uno, a pesar de que seamos distintas conciencias de distintas épocas. Y físicamente, tanto en el habla como en el accionar, no se logra percibir el cambio de personalidad.
Para hacerlo más gráfico, es como si yo fuese (me pongo como ejemplo) una rocola, y según la clase de guía que necesite en cada momento, voy seleccionando la canción que necesito, así estamos todas las melodías propias integradas en el mismo instrumento de protección, que sería mi cuerpo/avatar. Y entre todas esas melodías formamos un amplio repertorio de posibilidades para actuar desde una conciencia más elevada y práctica, sin miedos, sin filtro, sin trabas sociales, sólo siendo Uno con todo lo que somos. Y por supuesto más unido a nuestro Ser Solar (Yo Superior), quien nos da guía sabia.
Esto es nuevo, es al principio algo casi irreal, pero muy cierto a la vez. Cuando uno aprende a sentirse a escucharse, cuando te prestas suficiente atención con el silencio social en tu cabeza, empiezas a redescubrirte, a fusionarte, a armar en definitiva tu propio rompecabezas (puzzle), sabiendo a ciencia cierta que las piezas siempre estuvieron ahí, al alcance de tu mano, sólo que no podías verlas por estar medio dormido...
Atte. Gisele Salgado.

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