LA SACERSOTISA/SACERDOTE HOY.
En la antigüedad desde lo que mis memorias akhásicas recuerdan en Lemuria, las sacerdotisas aprendían mucho, y de todos los temas posibles, para luego estar al servicio, ya sea de la enseñanza, es decir, luego transmitían sus conocimientos a las nuevas generaciones, o trabajaban en alguna área específica, como lo hacía mi fractal “Kintara de Lemuria” con los cristales. Ella aprendía a conectarse con estos hermosos seres para luego utilizar la combinación de sus energías, de ellas y sus hermanas sacerdotisas, y así crear o equilibrar energías.
Luego pasó algo parecido en Atlantis, Egipto, Grecia, Delfos y otros tantos lugares más. Cada etapa/lugares con sus cualidades particulares y servicios específicos.
Pero en la actualidad, si nos preguntamos qué significa ser una sacerdotisa (hablo en femenino pero también claramente está involucrado el masculino), la respuesta es muy amplia. Y no se trata de usar túnicas, tiaras con cristales o cantar y danzar. Esto es sólo una pequeña parte de la expresión ancestral de las mujeres/hombres al servicio planetario.
Es muy importarte que para poder realmente llegar a trabajar como sacerdotisa, dejemos a un lago al ego, equilibremos nuestra energía, unifiquemos nuestro sagrado femenino y masculino, a la vez que dejamos que nuestro Yo Superior (instinto divino) nos guíe mucho más que nuestra mente racional.
Ser una sacerdotisa en esta nueva modernidad no implica tanto un cambio externo, ni mostrar intencionalmente nada a nadie: simplemente es ser auténtica! Es estar en presencia todo el tiempo (es decir, no estar entre el pasado y el futuro, lo que nos pasó o lo que tenemos/deseamos hacer más adelante), es usar la creatividad, dones y habilidades al servicio de la Madre Tierra y de todo lo que se encuentra en ella (sus creaciones, sus hijos).
Enlistaré a continuación algunos puntos que puedo notar son necesarios para cumplir este rol sagrado:
- La sacerdotisa siente el llamado del pacto de alma al servicio de madre Tierra y sus hijos.
- Tiene una fuerte conexión con al menos un elemento de la tierra y/o elementales.
- Siente una necesidad imperiosa de aprender y recordar técnicas para luego enseñarlas o trasmitirlas.
- Es una persona con una sensibilidad y empatía muy particular y personalizada, difícil de hacerse entender a nivel mental/racional/social.
- Comprende al otro en su proceso de limpieza o evolución, y siente la necesidad de acompañarlo aun cuando no se lo permita directamente, esto lo hace utilizando su propia energía positiva/elevada para ayudarle a elevar la suya.
- Busca expresar a través de sus dones la energía elevada (es decir su máxima expresión) de lo que puede crear. Por ejemplo: un músico crea bellas melodías que penetran en las emociones de las personas, un bailarín se mueve con sus latidos del corazón causando diversas emociones a quien lo ve, un panadero crea en su producción alimentos que dan sensaciones como el placer al ingerirse.
- Una sacerdotisa/sacerdote, busca al principio de forma inconsciente, y luego de manera muy consciente, cambiar algún aspecto arcaico que ya no tiene cabina en este nuevo mundo, algo que ya ha caducado o de baja vibración que no les sirve a las personas/seres del planeta. Y para esto utiliza todo el conocimiento adquirido y su experiencia personal en la práctica de ese aspecto a modificar.
Y estos son algunos de los tantos aspectos de este bellísimo y sacrificado trabajo. Sacrificado, en el sentido de que para llegar a este estado de conciencia elevada es necesario muchísimo trabajo personal, que la mayoría de las veces nos aleja de la sociedad misma y de los seres amados que no comprenden o respetan este trabajo desinteresado. Un trabajo que genera muchos sacudones y cambios de estructura personal.
Pero los resultados literalmente cambian el mundo, recordando que cada uno de nosotros está unido a la rejilla planetaria, y todo lo que pensamos y hacemos se almacena en esta gran red, con información tal que afecta a otros lo sepan o no.
Y aunque no podamos cambiar todo el mundo a la vez, muchas veces logramos mejorar notablemente el mundo de las personas que nos rodean, o de aquellas que a veces tienen un contacto esporádico (en algún momento de nuestra vida) y luego pasan de largo, llevándose algo de nuestra impresión energética, nuestra huella, de nuestro trabajo personalizado y único.
Este tema es muy amplio, y siempre puede verse desde distintos ángulos y perspectivas… esta es tan sólo mi perspectiva particular. Con esto quiero decir que tomes lo que te vibra/resuena y lo que no simplemente déjalo ir. Un saludo cordial a todos.
Atte. Gisele Salgado.
Aclaración: utilizo mi propia foto, disfrazada, a modo ilustrativo, pero insisto en que ser una sacerdotisa está muy lejos de ser algo superficial. Me pareció muy divertido colocarla…

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